Beneficios y consideraciones para EMV en EEUU

En Estados Unidos el panorama en cuanto a seguridad y fraude no es muy alentador. La opinión general, a pesar de que no se publica un reporte de fraude como en otros mercados domésticos, es que tal fenómeno en EEUU ya supera el promedio global, y sus números se siguen disparando.  La lección que se ha aprendido estudiando las actividades migratorias a nivel mundial, es que las prácticas fraudulentas tienden a gravitar hacia aquellas regiones que aún no han asimilado la tecnología EMV; el resto del mundo ya la adoptó o está en proceso de hacerlo. Sin el plan de transición propuesto por Visa, EEUU, sin duda, se convertiría en el principal blanco de estafadores, e inevitablemente los índices de fraude continuarían aumentando considerablemente.

Otro tema relacionado es el robo de información de pagos personales de las bases de datos de comerciantes y procesadores.  Los costos directos e indirectos del fraude y los costos de intentar evitar estas violaciones de  seguridad, aplicando medidas de protección según requisitos del Estándar de Seguridad de Datos para la Industria de Tarjetas de Pago (en inglés PCI DSS), llegan a las decenas de miles de millones de dólares. Aun así, con tales esfuerzos y gastos, graves incidentes como la  filtración de datos en Sony en 2011 siguen repitiéndose. Contraponiéndose a estos ataques masivos, hay información que demuestra el desarrollo de una tendencia enfocada en el timo de negocios más pequeños, si bien la ganancia es menor.  Da igual si se obtienen un millón de registros con una sola filtración o millón y medio con diez; el resultado es el mismo.

El tema de la seguridad en EEUU con respecto a la industria de pagos con tarjeta ha despertado la preocupación de los tarjetahabientes y los medios. Como consecuencia, reguladores, representados por el Consejo Federal de Revisión de Instituciones Financieras (FFIEC, órgano gubernamental estadounidense), han realizado investigaciones, y recientemente publicaron un suplemento a la guía divulgada en 2005,  titulado “Autenticación en un entorno bancario en línea” para “reforzar  la infraestructura de manejo de riesgo que propone la guía y poner al día las expectativas de las agencias en cuanto a la autenticación de sus clientes, seguridad estratificada, u otros controles en una red cada vez más hostil”.

Políticos  también han demostrado su interés por esta situación, como es el caso del senador estadounidense Robert Menéndez; en una carta dirigida a la oficina del contralor de la moneda (OCC) el pasado 15 de junio, pedía que se realizara una investigación más exhaustiva de las violaciones de seguridad y una revisión a la política de notificación al cliente que emplean los bancos. “Como principal coordinador de Citigroup con autoridad para tratar asuntos de seguridad de datos, espero que también sientas que esta es una situación  inaceptable para los consumidores”, expresa Menéndez.

“A lo largo de los últimos seis años ha habido 288 filtraciones de datos en la industria de servicios financieros, reveladas públicamente, en las que se han expuesto al menos 83 millones de registros…Este problema se ha extendido y todas las partes involucradas deben tomar consciencia de él.”

Expertos aseguran que la industria no podrá prevenir cada ataque; sin embargo, la aplicación de bases de datos dinámicas que presenta EMV, asegura que la información  que podría ser malversada sea inútil para el estafador.

Por lo tanto, el traslado a EMV en EEUU pondría freno a muchos de los dilemas mencionados anteriormente.

Fuente: blog.gemalto

Deja un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*