La verdad acerca de EMV en EEUU: ¿Podemos pasar directamente a pagos móviles y obviar tarjetas con chip EMV?

Publicado el 9 de julio de 2013 por Philippe Benitez

Como parte de nuestra serie de blog, “La verdad a cerca de EMV”, estamos abordando las confusiones y mitos más comunes pertinentes a la tecnología EMV. El anterior “post” daba respuesta a la pregunta fundamental: ¿EMV llegará a EEUU? La respuesta: un “sí” retumbante; EMV está pisando fuerte en su empeño para convertirse en el método de pago dominante en EEUU.

Mito #2: No es el momento para implementar las tarjetas EMV, se debería, en cambio, pasar directamente al pago móvil.

La verdad: Tanto tarjetas EMV como pagos móviles desempeñarán un papel protagónico en el nuevo sistema de pagos.

¿Por qué EMV? En primer lugar, el resto del mundo ya ha adoptado ésta tecnología, de modo que nos estamos trasladando a un método que habilitará la interoperabilidad, facilitando así las transacciones en el extranjero. Los estadounidenses necesitan poder utilizar sus tarjetas de crédito mientras viajan; y a la vez es conveniente que los turistas que visitan EEUU dispongan de los medios para pagar con sus tarjetas EMV. Resulta lógico asimilar una tecnología que es un estándar global en pagos con tarjeta. Una ventaja: EEUU está tomando como ejemplo anteriores implementaciones EMV en distintos países, para asegurar la fluidez de la transición y reducir contratiempos.

Un artículo reciente de la revista Forbes  escrito por Monique Antoinette Lewis y Jessica McHugh versó sobre el debate de la introducción de la tarjeta EMV frente al salto directo a pagos móviles. Lo cierto es que tal debate no debería existir, teniendo en cuenta que EMV y los pagos móviles son tecnologías complementarias.

Los TPV habilitados para EMV también contarán con características para realizar transacciones NFC (“Near Field Communication”; en español: Comunicación de Campo Cercano) vía móvil, ya que cuentan con los mismos protocolos internacionales, permitiendo a los consumidores emplear un gesto de “toca y paga” bien si lo hacen con su tarjeta o a través de su Smartphone. Por esta razón, muchos distribuidores están ofreciendo tarjetas de doble interfaz o interconexión capaces de ser reconocidas por lectores con o sin contacto, algo que resulta muy atractivo para su clientela: para los establecimientos comerciales una función que requiera mínimo contacto significa mayor ligereza a la hora de cancelar, reduciendo las colas y satisfaciendo a sus clientes.

¿Qué pasará con los cajeros automáticos y las estaciones de servicio de gasolina? No parece probable que en estos casos se actualice a pagos móviles pero los principales emisores de tarjetas ya han solicitado la capacitación de estos terminales para hacerlos compatibles con EMV en los próximos años.

Por supuesto, no podemos dejar de un lado el poder de la voz del consumidor. Si bien algunos están entusiasmados con la facilidad de los pagos móviles, no todo el mundo dispone de un Smartphone o prefiere no recurrir a esa opción. Una buena parte de la población sigue profundamente arraigada en la comodidad de sus tarjetas de crédito y la plataforma EMV se adaptará perfectamente a este sector.

La adhesión a la tecnología EMV y pagos móviles proporcionará una cómoda gama de métodos de pago.

Fuente: blog.gemalto

 

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