La seguridad de la información y perimetral tienen como objetivo elemental proteger la información empresarial confidencial o considerada susceptible de posibles transformaciones, interrupciones y destrucciones, es decir, son todos aquellos procesos implementados para salvaguardar dicha información.

Tras la crisis conocida por todos provocada por la pandemia, muchos sectores se encuentran en proceso de reactivación económica y social, dejándonos como parte del aprendizaje la nueva cultura de seguridad y resiliencia la cual es una realidad que ayudo empujar los medios digitales de alguna manera abrupta y la otra empoderada ya por los entes financieros.

Todo esto, ha incidido en nuestra cotidianidad, creando fragilidad y elevando el sentimiento de incertidumbre, debido a que es normal que genera un cambio de paradigmas.

El cambio más radical tiene que ver con la aceptación de las nuevas tecnologías, ya que todo este proceso ha traído como consecuencia que las personas estén hiperconectadas.

Los ciberdelincuentes se han adecuado muy ágilmente a la nueva realidad, aprovechando las oportunidades únicas y las improvisaciones con respecto a las nuevas formas de trabajo, lo cual ha desequilibrado todo, porque las empresas no estaban preparadas para lidiar con los riesgos cibernéticos que han surgido con los cambios tan repentinos producidos a raíz de la pandemia, es una etapa importante para las organizaciones pequeñas, medianas y grandes para establecer nuevas estrategias y afrontar los retos y consecuencias de la crisis que seguirá derivando cambios en la sociedad, el primer paso es que las entidades están conscientes de los riesgos aunque no haya un método directo e infalible para atacarlo, por ello se debe acudir a mecanismos que impulsen la protección de las operaciones financieras por medio de la inteligencia artificial, tecnología de blockchain, datos biométricos y procesos de autenticación con el fin de tomar mayor control de la seguridad tanto de la entidad financiera como del usuario. 

Nuestro reto aumentar la confianza en las tecnologías digitales y que éstos puedan sentirse cómodos accediendo a dichas tecnologías, es clave.