El 2020 aceleró procesos que, de otra forma, vivimos grandes cambios y transformaciones culturales, se disparan y terminan de encauzarse a partir de un gran hito o crisis, uno de los pilares de las fintech no es mas que la inclusión financiera. Desarrollar propuestas que faciliten el acceso de las personas a la bancarización, a productos que hagan su vida más fácil y les permita acceder a oportunidades financieras. 

Inversiones, préstamos, créditos, cuentas bancarias, tarjetas, plazos fijos, billeteras virtuales, y tantos otros, dejaron de ser algo complejo, gracias al desarrollo del sector.

Definitivamente este concepto para las Fintech es vital dado a que les permite  a las  para personas naturales y empresas, tener acceso a productos financieros útiles y asequibles que satisfagan sus necesidades dando cavida esto al incremento en transacciones y uso de canales digitales, pagos, ahorros, crédito y seguro prestados de manera responsable y sostenible.

Para los que solían manejarse en efectivo, y no estaban familiarizados con los medios de pago digitales, el cambio inicial fue un shock. Ahora fluye de manera màs fluida y facil.

El uso de tecnologías que permiten realizar procesos de scoring sólidos, rapidos  y seguros agilizan los procesos de solicitud y aprobación de préstamos y aperturas de cuentas, para los clientes, que pueden acceder al dinero que necesitan rápidamente y en las mejores condiciones posibles según su perfil es la clave.

La inclusión financiera es una asignatura pendiente para muchos segmentos. Aunque hay países más avanzados, en Latinoamérica todavía existen grandes segmentos de la población que no acceden a productos o servicios financieros.

Según la información recogida en el informe 2020 del Banco Interamericano de Desarrollo, sobre el Ecosistema fintech en Latinoamérica sólo el 55% de población está bancarizada, lo que permite oportunidades interesantes y retos en esta materia.

Fuente: Newtech Solutions Group